Queridos reyes magos. Es la primera vez que os escribo, más que nada porque desde bien pequeñito me enteré que los que realmente me hacían los regalos eran mis padres, y, vosotros y ese señor tan simpático de la Coca-Cola sois producto de la imaginación popular.
La verdad es que este año he sido tan bueno como los demás, es decir, nunca he sido un ángel, y menos este año. Pero en el fondo intento ser buena persona, aunque a veces me cueste mucho. Quería preguntaros una cosa. Vosotros tres ¿sois muy amigos? como siempre estáis juntos, desde que nació ese señor de la cruz.
Seguramente os preguntaréis por qué os hago esa pregunta, ¿verdad?. Pues, básicamente es porque últimamente no creo en la amistad duradera, me decanto más por la amistad temporal, es decir, hoy eres muy amigo de alguien y dentro de unos días, por muchas razones, ya no recuerdas ni su cara.
En tantos años que lleváis juntos los tres, digo yo, que habréis discutido más de una vez, porque muchas veces la amistad se basa en discutir, ¿no?. Aunque no es lo mismo discutir por qué regalo llevarle a un niño, que hacerlo porque alguno de ustedes le ha puesto a otro una chincheta en la silla de montar... Eso vulgarmente es una putada en toda regla. Seguro que alguna vez les ha pasado algo de eso entre ustedes. Pero, yo me pregunto, ¿cómo, después de todo eso siguen juntos? ¿Podrían decirme el secreto? ¿o es un truco? después de todo son magos.
Como ven no les pido ningún regalo material, simplemente que me contesten a las preguntas. Sé a ciencia cierta que no las van a contestar, y no porque no quieran, sino porque no existen. De todas formas les pido a ver si pueden hacer algo con su magia por frenar ese dichoso cambio climático, que cada vez que veo las noticias y hablan del tema me pongo enfermo. Ya puestos terminen de una vez por todas con el hambre en el mundo y de paso me regalan la edición especial de Blade Runner que en Media markt está muy bien de precio.
Bueno, espero que se alegren de que, por fin les haya escrito una carta.
Se despide atentamente una persona que no quiere carbón.
La verdad es que este año he sido tan bueno como los demás, es decir, nunca he sido un ángel, y menos este año. Pero en el fondo intento ser buena persona, aunque a veces me cueste mucho. Quería preguntaros una cosa. Vosotros tres ¿sois muy amigos? como siempre estáis juntos, desde que nació ese señor de la cruz.
Seguramente os preguntaréis por qué os hago esa pregunta, ¿verdad?. Pues, básicamente es porque últimamente no creo en la amistad duradera, me decanto más por la amistad temporal, es decir, hoy eres muy amigo de alguien y dentro de unos días, por muchas razones, ya no recuerdas ni su cara.
En tantos años que lleváis juntos los tres, digo yo, que habréis discutido más de una vez, porque muchas veces la amistad se basa en discutir, ¿no?. Aunque no es lo mismo discutir por qué regalo llevarle a un niño, que hacerlo porque alguno de ustedes le ha puesto a otro una chincheta en la silla de montar... Eso vulgarmente es una putada en toda regla. Seguro que alguna vez les ha pasado algo de eso entre ustedes. Pero, yo me pregunto, ¿cómo, después de todo eso siguen juntos? ¿Podrían decirme el secreto? ¿o es un truco? después de todo son magos.
Como ven no les pido ningún regalo material, simplemente que me contesten a las preguntas. Sé a ciencia cierta que no las van a contestar, y no porque no quieran, sino porque no existen. De todas formas les pido a ver si pueden hacer algo con su magia por frenar ese dichoso cambio climático, que cada vez que veo las noticias y hablan del tema me pongo enfermo. Ya puestos terminen de una vez por todas con el hambre en el mundo y de paso me regalan la edición especial de Blade Runner que en Media markt está muy bien de precio.
Bueno, espero que se alegren de que, por fin les haya escrito una carta.
Se despide atentamente una persona que no quiere carbón.







