lunes 25 de febrero de 2008

16/05/07 PONIENDO LAS PUNTAS DE LOS PIES EN EL SUELO





Nos pusimos a rodar más tarde de lo que pensábamos. Habíamos quedado a las diez y media de la noche en la cervecería. Todos, por una razón u otra, llegamos tarde. Montar todo el set en la fachada de La Cruz del Sur fue un quebradero de cabeza. Pensamos que con utilizar dos focos tendríamos de sobra, y, la verdad, no nos queríamos complicar más de la cuenta.
Nuestra intención era rodar rápido, un par de horas aproximadamente. La verdad es que eso no fue posible aunque los actores habían ensayado esa tarde y se sabían la secuencia de memoria; y hasta sabían dónde iba la cámara en cada plano.
Rodar en exterior, aunque sea de noche, en una ciudad es un horror. La cervecería hace esquina y da a dos calles, eso es algo que nos duplicó el sonido de coches, motos, etc. aunque las dos calles sean poco transitadas. Parece ser que en las ciudades hay mucha gente que tiene insomnio, o eso o es que son vampiros y solamente salen de sus casas de noche.
Comenzamos a rodar a las doce de la madrugada. Tuvimos que repetir tomas más veces de lo normal, sobre todo por el audio (el puñetero sonido de coches y motos). Nos dio tiempo a rodar el cameo completo de Nacho Diago y unos cuantos planos sueltos del resto de la secuencia porque el dueño de la cervecería nos dijo que cerraba a la una y media, y ya nos habíamos pasado veinte minutos. El hombre se portó muy bien, nos dijo que siguiéramos rodando, pero decidimos parar porque si pasa la policía y ve que hay un bar abierto casi a las dos un día entre semana lo pueden multar. Así es Valencia y su ayuntamiento. Ni que decir tiene que nosotros no teníamos permiso para rodar y, también, nos podían multar. Aunque pensándolo mejor, no creo que lo hicieran porque dentro de muy poco son las elecciones municipales y no le interesa al ayuntamiento de Valencia hacerse mala publicidad.
Como imaginaréis, no pudimos terminar la secuencia completa, eso es algo que nos disgustó mucho a todos. De todas formas el domingo veinte, antes de comenzar con el rodaje del interior del bar, terminaremos la secuencia que dejamos a medio.


Cuando visionamos los planos que habíamos rodado ese día, nos dimos cuenta de que tenían un color azulado. No sé si fue por una mala configuración de la cámara, mal balance de blancos o mala suerte. El caso es que son los únicos planos de la película en los que domina el color azul. Nacho, por su parte, tuvo suerte. Rodó ese día y ya terminó. Por el contrario, a muchos de nosotros nos faltaban una infinidad de días para terminar el rodaje.
Este día me di cuenta de que no iba a resultar tan fácil rodar las secuencias de exterior. Pensaba que, al rodar en una ciudad, todo iba a ser más fácil que el rodaje de Los ajos quemados, el cual, para quien no esté familiarizado, realizamos casi íntegro en pueblos y localizaciones de montaña. Yo, por mi parte, durante la preproducción del largometraje hice una comparación mental entre lo que vivimos durante el rodaje de Los ajos y lo que Tomás y yo estábamos preparando. Y no podía estar más equivocado. La teoría está muy bien, pero la práctica, en esto del cine, es algo muy distinto. Ahora me doy cuenta de que las comparaciones son tan odiosas como los sonidos de motos y coches que ralentizaron el rodaje de aquel día.

Fotografías de Raquel García Ruiz, Vicente Navarro López y Marta Tarazona.

BOCETO DE CARTEL PARA EFECTO COYOTE

viernes 22 de febrero de 2008

15/05/07 LA ILUSIÓN DEL PRIMER DÍA






Llegamos al lugar de rodaje alrededor de las 21 horas. Como llevábamos cinco coches hubieron ciertos problemas de coordinación a la hora del seguimiento de un vehículo a otro. Realmente no fue algo grave, pero ralentizó en cierta medida la hora de llegada.
Estando allí, lo primero que hicimos fue cortar con nuestros coches la entrada a la calle sin salida donde íbamos a rodar. Esto lo hicimos porque por ese polígono industrial de Quart de Poblet no paraban de pasar jóvenes moteros y conductores de coches a lo “A todo gas”, derrapando y haciendo piruetas para demostrarnos que en la cabeza no tienen más que serrín.
Tras poner los coches vimos dónde iba a estar el coche del protagonista; pusimos el generador a una distancia considerable para que no se escuchara; desplegamos las alargaderas (100 metros en total); y montamos los focos y micro con pértiga.
Mientras los actores ensayaban probamos los niveles de audio y nos dimos cuenta de que de fondo se oía una emisora de radio con canciones de Frank Sinatra (“Fly me to the moon” era una de ellas). Esto nos desconcertó mucho porque no conseguíamos entender cómo interfería en el audio de la cámara. Tras un tiempo de pruebas y de pensar opciones, nos dimos cuenta de que según se movían los actores (que estaban dentro del coche) la música sonaba con más o menos claridad. Por tanto, llegamos a la conclusión de que los propios actores hacían de receptores de las ondas de radio y esto hacía que se escuchara por la salida de la cámara. ¡Realmente increíble!.
Pepe compró unos fluorescentes que iban conectados al mechero del coche. Estos tubos los pusimos en el techo del coche para que borraran sombras en la cara de los actores, y así se les viera mejor.
Rodar con generador, focos y de noche en exterior ralentiza mucho la duración de la grabación. Por ello terminamos a las 4: 30 horas de la madrugada.
Cuando arreglamos la interferencia del audio nos pusimos a cenar sándwiches, patatas y bollería (nunca deben faltar dulces en un rodaje). Mientras cenábamos llegó una patrulla de municipales. Nos preguntaron si teníamos permiso para rodar, a lo que les dijimos que el ayuntamiento de Quart de Poblet nos autorizó por teléfono para rodar ese día en el polígono industrial. El ayuntamiento no había avisado a los municipales de que íbamos a rodar esa noche, y pese a todo, no nos pusieron ninguna pega. Nos dijeron que ellos y unos compañeros se pararían de vez en cuando para que no tuviéramos ningún problema. Eso es algo que agradecemos mucho.
El rodaje de los siete planos de la secuencia que inauguró el rodaje fue lo más rápido que pudimos, y mejor de lo que esperábamos. Sólo nos fastidió el tiempo, porque durante todo el día hizo un calor de mil demonios y por la noche hacía un frío de mil ángeles. Ese frío repentino nos pilló a casi todos con camisetas de manga corta y sandalias a alguno que otro.
Con este primer día de rodaje e inauguración de la grabación de la película estamos muy contentos y con muchas ganas de seguir.


La verdad es que, recordando en la distancia aquel día, pienso que teníamos todos una energía que movía montañas. Tomás y yo llevábamos mucho tiempo pensando en ese momento y, gracias a quien sea, todo fue perfecto. En mi mente guardo un recuerdo muy dulce y agradable de esa sesión de rodaje. A esta secuencia le tengo un cariño especial. Gracias a todos por ese momento de mi vida.
Como curiosidad técnica os diré que el último plano de la secuencia (un travelling lateral), lo rodamos con la cámara dentro de mi coche y todos empujando menos Cárol que estaba dentro del coche sosteniendo la cámara.

Fotografías realizadas por Raquel García Ruiz, Vicente Navarro López y Tomás Motos Plazuelo.

INTRODUCCIÓN A LOS DIARIOS DE RODAJE DE EFECTO COYOTE

INTRODUCCIÓN DESDE LA DISTANCIA

Efecto Coyote se pensó como un largometraje-trampolín para todos aquellos que trabajaran en el proyecto. Los ideales y conceptos que me rondaron por la cabeza durante todo el proceso de gestación de la película se fueron trasformando y mutando paulatinamente hasta el punto de no tener nada que ver con las ideas que tenía en un principio. No os estoy hablando de la parte artística e intelectual del proceso, más bien de la personal y emocional, de las relaciones personales y la amistad.

Probablemente hay algunas personas que me acusen de no haber cumplido ciertas metas de las que hablé al principio del proceso, pero me gustaría dejar claro que si no las he cumplido ha sido porque A. o no merecían la pena, o B. puse los pies en el suelo.

Si hay algo por lo que se caracteriza la ilusión es por la sobredosis de sueños maravillosos en los que se ve uno mismo consiguiendo alcanzar esos objetivos que siempre a ansiado. Esto me lleva a pensar que la ilusión es importante para creer en tus proyectos y así poder alcanzar los objetivos, pero también te nubla la vista y, en ocasiones, exteriorizas demasiada pasión, contagiando a los demás esa especie de falsedad inconsciente.

A lo largo del proceso de la película, desde el día que le dije a Tomás eso de “Vamos a hacer un largometraje”, hasta el día que lo acompañé a su casa después de mandar por mensajería internacional el premontaje de la película para Sundance, han habido una serie de transformaciones y maduración en mis ideas y conceptos.

Siempre es muy fácil echarle la culpa a los demás, pero esa no es mi intención. Nada más honesto como admitir que, al igual que los demás, yo me equivoqué en muchas cosas y otras tantas no las hice como debía. También es muy fácil excusarse diciendo que todos somos humanos y, como tales, erramos. Errar es humano, sí, pero también lo es reconocer que parte del problema viene de uno mismo.

Desde el día 23 de Junio de 2007 no actualicé el Diario de Rodaje, ¿por qué?

La respuesta es la siguiente: Durante todo el rodaje fuimos siendo testigos de una degeneración anímica, pérdida de la ilusión y ausencia de interés, provocado por la presión que ejerció un proyecto de una envergadura tan grande sobre nuestras vidas. Así pues, decidí dejar de publicar el diario de rodaje porque los sucesivos días acontecieron ciertos problemas personales que se fueron acrecentando con el paso del tiempo. Todo esto lo plasmé en El Diario. En aquel momento decidí no seguir publicando mis escritos porque, a mi juicio, eran muy personales. Así que por eso quedaron incompletos.

Durante todo este tiempo he pensado mucho en ello, y, al final, he decidido publicar los diarios íntegros para que el lector/espectador conozca todo el proceso de un largometraje independiente, en este caso, Efecto Coyote.

Cuanto menos, resulta curioso que al final el efecto coyote no sólo afecta a los personajes del filme, sino que nos afectó de lleno a todos nosotros.

Con todo, deciros que lo que vais a ir leyendo en entregas van a ser mis impresiones personales. Este diario y sus opiniones son sólo mías, así que no hablo en boca de nadie; es mi opinión y mi versión de todo lo que vi y viví aquellos días.

Espero que todo sea de vuestro agrado, o no; quién sabe.

También podéis seguir el diario de rodaje en efecto-coyote.blogspot.com.

miércoles 20 de febrero de 2008

EXTRACTO DE "SUEÑOS EXTRAÑOS"

"Y entonces el hombre se me acercó y me dijo -Y tú ¿de qué has muerto?-. Y yo le contesté -Yo no estoy muerto-. El hombre se sorprendió y ,tras unos pocos segundos, me dijo muy amablemente -Entonces, estás viendo un fantasma-."

"Sueños extraños", Capítulo cinco.
Alfredo Wenceslao Ulloa.

viernes 8 de febrero de 2008

REPETICIÓN DE ELEMENTOS SIMPLES


ARTE CON ENSAYO
Tira cómica nº10

jueves 7 de febrero de 2008

Mis películas favoritas nº2




LA MUERTE TENÍA UN PRECIO (PER QUALCHE DOLLARO IN PIÙ), 1965

Esta es una de esas películas que descubrí cuando era niño y, por su crudeza, me impactó tanto que nunca me la he podido quitar de la cabeza. Una de las escenas más impactantes, aunque ocurra fuera de campo, es el asesinato a sangre fría de una mujer y su bebé.
Sergio Leone es uno de los grandes directores del
Spaghetti Western, esa ramificación del Salvaje Oeste fílmico que terminó muriendo por su excesiva explotación. A este gran realizador le interesaba mostrar en sus westerns la crudeza, actitud y miseria de aquella enorme zona de los Estados Unidos en mil ochocientos nosecuantos.
No sé cuantas veces la habré visto a lo largo de mi corta vida, pero puedo asegurar que muchísimas, y, aun hoy, me sigue impactando de la misma forma que antes. Me resultan entrañables los tres personajes protagonistas: el Manco (Clint Eastwood), el Coronel (Lee Van Cleef) y el Indio (Gian María Volontè). Los dos primeros por su chulería de cazarrecompensas, y el último por su falta de escrúpulos.
Recordemos el final, una metáfora de la muerte transportando en carreta cadáveres de pecadores, como en aquel cuadro de Pieter Brueghel, "El triunfo de la muerte".
Sería un bonito detalle que alguna distribuidora sacara en este país una edición en dvd como se merece, porque la única edición que existe mejor ni hablar de ella.

MANCO:
"Diez mil, doce mil, quince, diecinueve... veintiuno... veinticinco..."

¡¡BANG!!

MANCO:
"Y cuatro, veintinueve."

CORONEL:
"¿Qué te pasa, muchacho?"

MANCO:
"Nada, viejo. Que no me salía la cuenta. Ahora está bien."

martes 5 de febrero de 2008

MATURBACIÓN ARTÍSTICA


ARTE CON ENSAYO
Tira cómica nº9

lunes 4 de febrero de 2008

HUELGA ARTÍSTICA


ARTE CON ENSAYO
Tira cómica nº8

domingo 3 de febrero de 2008

POSIBLE PORTADA PARA EL RECOPILATORIO DE MÚSICA EXTRAÑAS CRIATURAS

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FRASES IMAGINARIAS:
"Que cada uno ponga su granito de arena para destruir el mundo"
"De mayor quiero ser como Tom Selleck"
"¿Quién dijo qué?"
"..."
"Cuanto más lo pienso, menos me interesa"
"Tengo un problema, no soporto los problemas"
"Jodiendo, jodido, ¡joder!"