












Y hemos vuelto al bar. Desde la última vez que rodamos allí hemos tenido la sensación de que no conseguiríamos terminar de rodar las dos escenas que faltaban. Por eso miré otras opciones, es decir, otros bares. Carmelo consiguió uno parecido a La cruz del sur, el único problema era que todo lo que habíamos rodado en éste debíamos volver a rodarlo en el otro, y eso, como sabréis es una gran putada. Al final, el dueño de La cruz del sur, accedió, a regañadientes pero accedió, a dejarnos el bar otra noche más pero, esta vez, con un poco más de tiempo, no mucho, pero algo es algo.
Hemos llegado esta noche todos concienciados con que teníamos que terminar las dos escenas aunque unos extraterrestres se hubieran apoderado del mundo o hubiera estallado la Tercera Guerra Mundial. Me he ocupado de ir concienciando a todos, uno por uno, desde la última vez que rodamos en el bar.
Primero hemos rodado los planos que nos faltaban de la escena de exterior. Más tarde, después de irse todos los clientes, hemos entrado en el bar y hemos preparado el set en tiempo récord. Todos hemos hecho lo posible por tardar lo mínimo en montarlo todo para ponernos a rodar, así que, en poco tiempo hemos comenzado a grabar. La primera escena la hemos rodado enseguida, mientras que con la segunda hemos tardado un poco más, pero no mucho. No hemos sufrido ningún incidente y todo se ha rodado según lo planeado, por tanto, aun con el estrés y la presión a la que hemos estado sometidos, hemos sido capaces de conseguir rodar las dos escenas, traducidas a unas trece páginas de guión literario.
Hoy damos por finalizado el rodaje en el bar La cruz del sur. Ahora mismo, mientras escribo esto, siento como si una enorme carga hubiera desaparecido. Pero creo que no es más que una sensación tan efímera que terminará mañana cuando me levante y me de cuenta de que el rodaje de Efecto Coyote aun no ha terminado, y os aseguro que lo más duro está por llegar.
Lo cierto es que la última frase que escribí este día fue bastante profética. Pero, probablemente, pensaba en lo duro que iba a ser rodar ciertas escenas y los múltiples problemas a los que nos debíamos enfrentar. Ingenuo de mí, no me di cuenta de los problemas más graves, los que tenía delante de mis narices.
Como dato agradable debo añadir que entre los extras teníamos a Nadia Alonso, la actriz que interpretó a la prostituta; Joaquín ,un muy buen amigo mio al que quiero mucho; y Pau, mi pobre vecino que vino para hacer figuración aun teniendo un examen al día siguiente. Estudiaba entre “corten” y “acción”. Todo un sacrificio por su parte.
Fotografías de Raquel García Ruiz y Vicente Navarro López.

























































