jueves 16 de octubre de 2008

08/06/07 HOUSE IV









Hoy, como viene siendo ya una rutina, no hemos cumplido las expectativas que tenía en mente. Mi idea era rodar todo el material que faltaba del piso, pero, puesto que hemos ido acumulando retrasos, la cosa nos ha superado. Le he dicho a Tomás que la única solución es volver otro día a rodar, él me ha dicho que no sabe si sus compañeros estarán de acuerdo pero hablará con ellos a ver; ojalá que lo consiga antes de irnos a Almoradí.
Hoy todo ha sido más tranquilo: no estaba la cámara, Tomás tenía que terminar unos trabajos para la facultad, así que se ha encerrado en su habitación y yo he decidido tomarme las cosas con más calma a ver si puedo conseguir dormir alguna noche. La cámara la hemos llevado Pepe y yo, y todo ha ido bien. Parece que el ambiente ha sido mucho más amigable que otros días; sin tensión y con la gente justa en el set. Ésto me ha dado que pensar; los días anteriores todo ha sido un infierno, pero en este cuarto día no ha habido ningún problema. Creo que una de las razones de peso es que no han estado presentes, o casi presentes, los antagonistas del rodaje. En fin, todo son comidas de cabeza que me hago yo mismo para no perder la costumbre de torturarme.
Hoy he vuelto a ponerme en la piel de uno de los personajes de la peli, pero esta vez no he tenido que ponerme el caluroso traje puesto que sólo teníamos que grabar un plano subjetivo y no se me veía.
He estado pensando en todas las causas por las que no hemos cumplido con el calendario de rodaje durante estos días; la primera causa creo que es porque el piso está en una primera planta y esto ayuda a que el micro de la pértiga registre las voces de la gente y los ruidos de coches y motos que pasan por la calle, es una auténtica putada (nunca rodéis en un primero con sonido directo, nunca); la segunda razón es porque no estoy llevando bien eso de mantener a la gente centrada en rodar en vez de hacer fiesta, creo que tengo que pensar la forma correcta de tenerlos a todos distraídos con trabajos que tengan que ver con la película; la tercera razón se debe al jodido problema que he tenido con el asunto Cárol / novia / Tomás, ayer perdimos mucho tiempo para, al final, dar mi brazo a torcer; y la cuarta y última razón es que metidos en el salón, con los focos encendidos y las persianas bajadas pasamos un calor horrible y esto provoca que todos nos movamos más lentos. En fin, aún nos queda una escena por rodar y no sé si podremos grabarla.


Aquí ya comenzaba a darme cuenta de los dos mayores errores que cometí a la hora de plantearme este proyecto.

Fotografías de Raquel García Ruiz y Alberto Viñas.

jueves 9 de octubre de 2008

07/06/07 HOUSE III










Esta tarde Tomás no ha estado con nosotros porque tenía que hacer unas cosas en la facultad, así que hemos rodado sin él. Lo primero que hemos hecho Pepe y yo es hacer los idiotas, bueno yo más, rodando un plano subjetivo con trípode; por favor, aplaudan. No necesitábamos a los actores, simplemente la televisión con un corto de Marco y ya está. Pero parece que llevo tantas cosas en la cabeza que alguna estupidez tenía que hacer. En fin, tomo nota para que una cosa así no me pase más. No ha sido un día muy grato para mí. Guille y Tomás han llegado al mismo tiempo, y los dos han ido directos al frigorífico, yo he dicho que estaba un poco harto de la gente que llega al set y lo primero que hacen es comer. Puesto que Tomás llevaba en la mano un refresco no me refería, ni por asomo, a él, pero se lo ha tomado muy a pecho, ha dejado el refresco en el frigorífico y se ha ido a su habitación bastante enfadado. Guille por su parte también ha dejado los dulces que llevaba en las manos. Yo he ido a hablar con Tomás en su habitación y le he explicado por qué he dicho eso, lo ha entendido y se le ha pasado el enfado. Es que ya me estoy cansando de la actitud de algunos que creen que los días de rodaje hay fiesta y comilonas. Hemos rodado unos pocos planos y hemos parado porque el tema Cárol-novia-rodaje en mi pueblo me ha empezado a superar. No recuerdo muy bien cómo ha comenzado todo, pero si que puedo decir que Cárol y yo hemos terminado en el pequeño hall del piso hablando sobre el tema mientras todo el equipo estaba en la terraza esperando que la cosa se solucionara. Sin darme cuenta Tomás se ha metido por medio de la conversación y ha defendido (como viene siendo habitual) con uñas y dientes a su amiga. La verdad es que por no decirle a Tomás que esa discusión ni le iba ni le venía porque el no es el que lleva las cuentas de los gastos y el que tiene que decidir sobre si nos gastamos dinero en una cosa o en otra, me he defendido como he podido hasta que ya no podía más y he accedido a los deseos de Cárol. Estarán los dos contentos. Esto me está superando. El caso es que la discusión no ha sido nada violenta, y nos hemos hablado bien, pero la rodeaba un ambiente muy tenso que ya no he podido soportar. Si a todo esto le sumamos que ha durado dos horas y media y que el resto de equipo y actores, sin comerlo ni beberlo, han tenido que esperar todo ese tiempo en la terraza, imaginaos cómo tenía mis nervios esta tarde-noche. Pero hay algunas cosas más que sumar: no he cumplido ni por asomo el plan de rodaje, nos queda solo un día para rodar todas las escenas que faltan del piso y a media discusión me ha llamado Marco para que le diera su cámara porque le hacía falta. Joder, no recordaba que me había dejado la cámara para rodar algunas escenas con segunda unidad. He tenido que llamar a Joaquín para ver si él se podía hacer cargo del marrón, pero ya tenía su propio marrón montado en casa. Menos mal que Javi estaba con él y me ha dicho que podía encargarse de hacerle llegar la cámara a Marco. Uf, hemos quedado en La cruz de sur a las doce de la noche; cerca de su casa y cerca de la de Tomás. Pepe me ha acompañado mientras, seguramente, alguno que otro me rajaba en el piso. Le he dicho a Pepe “Tío, mi culo está tan lleno de pollas que ya no me caben más”. Creo que ha entendido que estoy empezando a tocar fondo. En fin, le hemos dado la cámara a Javi, hemos hablado unos minutos con él y hemos vuelto al piso. Al final no hemos seguido rodando nada porque los ánimos no estaban para eso. Cada uno se ha ido a su casita y mañana más.


Cuando me estaban atacando por dos flancos me sentía como un animal herido que pierde toda esperanza por sobrevivir y ya le da igual lo que le pase. La noche que escribí la crónica del día llegué a la conclusión de que me habían manipulado, sobre todo Cárol, a la que vi, a partir de ese día como una persona muy manipuladora. Se salió con la suya, sí, bien por ella. También llegué a la conclusión de que Tomás y yo ya no tendríamos la misma amistad después de ese día. Reconozco que accediendo tomé una decisión errónea, pero habían muchos elementos en juego que no estaba dispuesto a jugarme a los Ojos de Serpiente, así que me tuve que bajar los pantalones tanto que durante el resto del rodaje iba con el culo al aire.


Fotografías de Raquel García Ruiz.

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"De mayor quiero ser como Tom Selleck"
"¿Quién dijo qué?"
"..."
"Cuanto más lo pienso, menos me interesa"
"Tengo un problema, no soporto los problemas"
"Jodiendo, jodido, ¡joder!"